CASTIDAD.- LA ÚNICA VACUNA CONTRA EL PAPILOMA HUMANO


“Los estudios han detectado que el virus del papiloma humano ya afecta a una de cada tres jóvenes de 19 años”

Por mas que evolucione la medicina moderna, ahora y en todos los tiempos, el mejor remedio, la mejor vacuna contra todo lo que es enfermedades de transmisión sexual, es la castidad, la vida sexual iniciada en el momento que corresponde, dentro del matrimonio, formado por un hombre y una mujer y por amor.  Quiero poner en su conocimiento una alarmante noticia sobre una de las gravísimas enfermedades que no es tomada en cuenta como el SIDA, pero que tiene efectos mortales silenciosos, es el caso del “PAPILOMA HUMANO”.

¿Qué es el virus del papiloma humano? El virus del papiloma humano, o VPH es una infección de transmisión sexual, por lo que es considerada dentro del grupo de enfermedades venéreas.  La infección por el VPH es la más frecuente de todas las enfermedades de transmisión sexual, muchas veces sin síntomas, haciendo que el paciente no tenga conocimiento a menos que aparezcan alteraciones en la prueba de papanicolaou o en la colposcopia.

¿Qué lo ocasiona? La infección puede ser causada por uno de los más de cien tipos diferentes de VPH que existen. El VPH se encuentra tan difundido que sólo las personas que no han tenido relaciones sexuales son las únicas que no han estado expuestas a el.  La enfermedad provocada por el VPH es una infección incurable, Los condones no previenen de la transmisión del VPH .  Ahora, los estudios han detectado que el virus del papiloma humano ya afecta a una de cada tres jóvenes de 19 años, que es mucho. De éstas, se sabe que un 20% serán portadoras y que un 5% desarrollarán cánceres de cuello uterino, que es, de momento, el segundo más habitual entre las mujeres y que tiene una mortalidad elevada porque ocupa el tercer lugar en esta trágica clasificación. Se sabe además que una de cada 600 mujeres del grupo más vulnerable contraerá la enfermedad. Se sabe también, según el estudio de referencia que acaba de realizar el Instituto Catalán de Oncología, que la causa del papiloma es la relación sexual. Pero, para entrar más en el detalle, la relación sexual en función de la edad en la que ésta se inicia y del número de distintas parejas sexuales que se tengan.

El papiloma humano se extiende porque las mujeres ahora empiezan mucho más pronto, igual que los hombres, la relación sexual. Las que ahora tienen entre 18 y 25 años lo iniciaron con 17, mientras que las que tienen entre 56 y 65 años comenzaron a los 23. Si a este hecho le añadimos la consideración de que antes la gente se casaba más joven y que, por lo tanto, el número de relaciones extramatrimoniales con distintas parejas también era más reducido, podemos contemplar que el factor de riesgo tiene en esta causa su multiplicación. Esto lo constata el propio estudio al observar que el 42% de las mujeres que ahora tienen entre 18 y 25 años mantuvieron la relación antes de los 17, es decir casi la mitad, mientras que en las mujeres mayores de 56 a 65 solamente fue del 4%. Podemos ver que con la media de inicio se transmite una idea engañosa, porque hay un colectivo muy importante, casi el de la mitad, que ha empezado muy pronto las relaciones sexuales.

También se han multiplicado el número de parejas. Actualmente, el 20% de las mujeres entre 26 y 35 años han tenido más de cinco parejas sexuales y, evidentemente, esto determina un aumento considerable del riesgo. Las que tienen una pareja a lo largo de la vida corren el riesgo de infección de sólo el 9%, mientras que las que tienen cinco ó más alcanzan el 41%, y si son diez ó más asciende hasta el 45%, casi la mitad. Esto es lo que dicen los datos pelados, y lo que falta es la reflexión posterior. Los datos también señalan que el gran porcentaje de prevalencia del virus del papiloma humano entre las mujeres, se da, sobre todo, entre las que tienen entre 18 y 25 años. Este número tan elevado de parejas sexuales revela algo que tiene un nombre muy concreto, se llama promiscuidad. Desde siempre, se ha considerado que esta característica en las relaciones sexuales era negativa por muchas razones y hay que añadirle una particularmente grave además para la mujer: la del papiloma humano.

En este sentido, también vale la pena abrir un elemento de reflexión y es que en esta promiscuidad sexual la que se está llevando el problema es sobre todo la mujer. Porque, además del papiloma, existe otro factor que es el embarazo a edades muy jóvenes y que en un porcentaje extraordinariamente alto termina en aborto, con lo cual la mujer queda dañada para muchos años e incluso para toda su vida.

¿Por qué no se abre el debate y la reflexión sobre la necesidad de educar a los jóvenes en un mayor control de su sexualidad, en un retraso en la primera relación, en una reducción del número de parejas?

¿Por qué no se integra la sexualidad en el conjunto de dimensiones humanas, en lugar de haberlo convertido en un mero juego, en un deporte de contacto? Una sociedad que trata el sexo de la manera que lo hace el mundo hoy, y que, además, lo magnifica, como es lógico, porque el impulso es mucho mayor entre los jóvenes, cuando el sexo se convierte en “necesidad vital”, como si fuera alimentarse, respirar, o beber agua, que si son necesidades vitales, pues si no respiramos, si no comemos y si no tomamos agua, nos morimos, pero sin sexo si se vive, es entonces que podemos decir que “esta sociedad tiene un problema, y tiene un problema grave”, que debe ser puesto en evidencia.  Cualquier persona racional no puede pensar que la única respuesta contra el papiloma humano es la vacunación a edades tempranas sin una educación en valores.  El antídoto, se llama CASTIDAD.